Después de tantos años en esto de la espiritualidad me he dado cuenta que la casualidad no existe, lo que si es real, pero que muy real, es la «causalidad».

Nada pasa por nada y nada es casual en esta vida, de cada cosa que vivimos, que vemos, trabajamos, amamos, usamos, conversamos… tienen un porqué, un fin para ese momento que estás viviendo, la apertura de un nuevo camino laboral, una nueva relación de amistad, amor, pareja….

Cuando sientas algo así analiza la cuestión y busca la respuesta, quizás en ese preciso momento no veas la salida pero poco a poco la verás, deja que todo fluya y siga su camino y dale una vuelta al avance de esa situación y hallarás el regalo que se esconde al final de todo esto.

En el año 2008 conocí a una persona que me abrió las puertas de la espiritualidad y de las terapias, me enseñó a pararme y pensar, a entender la Medicina China y como el cuerpo nos habla y nos grita que tiene emociones atrapadas y como interpretarlas, a usar la mente para sanar problemas físicos y emocionales y a relajar el cuerpo y la mente para escapar del bullicio del día a día.

Él llegó a mi vida y no entendía el porqué, pero despertó en mí una llama que está iluminando mi vida y por esa llama he virado el rumbo totalmente y llevo más de doce años con las Terapias Holísticas ayudando a sanar a las personas y que se encuentren mejor física y emocionalmente.

Y por fin he sabido el porqué…. En este 2026 le estoy ayudando a él a sanar un problema físico bastante importante usando las terapias e interacciones para que se vaya poniendo todo en su sitio.

De momento ya hemos conseguido que su recuperación haya tardado cinco semanas en vez de seis, que suele ser lo habitual. Por supuesto seguimos trabajando y luchando contra las pequeñas piedras que nos encontramos en el camino.

Una inmensa felicidad dentro de mí por conseguir todo lo que he conseguido y voy a conseguir como terapeuta y en la recuperación de mi amigo (hermano) del alma.

Un beso Mariano.